La ciática se puede quitar y curar

Sin medicinas y sin intervenciones quirúrgicas


Categorías: Solución para la ciática. Cura para la ciática. Curar la ciática. Remedios para la ciática. Ejercicio para la ciática. Como quitar dolor de ciática. Como quitar el dolor de ciática rápido. La ciática se cura. Ciática andar o reposo. Como quitar el dolor del nervio ciático. English version.

Algunos de vosotros no sabéis lo que es la ciática, seguramente porque sois muy jóvenes o porque no os dedicáis a cargar peso, a leer mucho o a trabajar delante de un ordenador. Pero la ciática es un problema de salud que afecta a un porcentaje cada vez mayor de la población en los países avanzados. Y no porque cada vez se carguen más pesos o se lea más, que no es así, sino porque cada vez más gente trabaja delante de un ordenador y pasa muchas horas con la cabeza inclinada para mirar el teclado mientras escribe. También los conductores profesionales la padecen. Las jornadas que pasan conduciendo sin apoyar la cabeza acaba pasándoles factura a muchos de ellos.

Técnicamente hablando, la ciática es el nombre común dado a las afecciones resultantes de la inflamación del nervio ciático. Una clara descripción y el origen de este problema pueden verse en este enlace de MedlinePlus:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000686.htm

Como bien sabe el que la sufre, la ciática puede llegar a ser incapacitante. A desconcentrarte absolutamente. A hacerte pensar más en los pinchazos y calambres que sientes en los nervios que recorren cualquiera de tus dos piernas que en el trabajo que tienes delante. Llega un momento en que ni de pié ni tumbado puedes estar tranquilo.

Cuando la padeces acudes a tu médico y te receta anti inflamatorios y reposo tumbado. Los medicamentos quitan la inflamación del nervio ciático y el reposo ayuda a aliviar la presión sobre los discos intervertebrales y estos dejan así a su vez de presionar los nervios ciáticos que salen por los orificios de la columna vertebral. Pero, como luego explicaré, no te resuelven el origen del problema y, por tanto, es seguro que este volverá a aparecer.

Cuando la cosa está ya muy mal el remedio que ahora se está ofreciendo es una operación que libera el nervio de la presión a la que se está viendo sometido y que está provocando su inflamación. Bien mediante la sustitución de la almohadilla herniada o bien mediante la soldadura de varias vértebras. En cualquier caso, la operación no es menor e impresiona bastante que vayan a tocar tan cerca de la médula espinal. Puede verse un vídeo explicativo de una operación de hernia de disco en el siguiente vídeo del doctor Carrillo.



Pues bien, antes de llegar a esta situación, y cuando la ciatica no tiene su origen en ningún proceso degenerativo (como protusiones) ni en ningún accidente, sino sólo en posturas forzadas de la cabeza mantenidas demasiado tiempo, puedo deciros que el remedio existe. La ciática se puede curar. Y es bien sencillo.

Veamos. En la época en la que fui profesor de karate americano -full contact- un médico me dio un curso de medicina deportiva que, además de su utilidad para mi actividad física, me sirvió para comprender cual era el origen más común de la ciática. Nos explicó que, cuando uno desplaza la cabeza hacia adelante unos cinco centímetros de su posición normal, debido a su peso se ejerce en la parte delantera de las vértebras lumbares una presión de unos 500 kgs.



Gran aficionado a la informática que era yo por entonces, me dí cuenta que eso es lo que hace cualquier persona que está delante de un teclado durante un montón de tiempo. Imaginé en aquel momento que la musculatura y la estructura de la columna vertebral debían de estar preparadas para aguantar estas enormes presiones ya que si no todo el mundo estaría lisiado. Y es cierto si uno es joven y mantiene su musculatura en forma. Como yo entonces. Y ahí quedo la cosa.

Tiempo después, cuando empecé a notar en mi propio cuerpo los primeros latigazos de la ciática, me puse a pensar y, utilizando lo aprendido entonces, dí con la razón u origen de mi problema y con una solución muy efectiva.

Pensé en qué pasaría si la musculatura que rodea la columna no estuviera en perfecta forma o los discos intervertebrales ya no fueran tan resistentes por el paso de la edad. Es obvio que, mientras que la columna tiene capacidad de aguantar dicha presión de forma puntual e incluso durante un cierto lapso de tiempo, una fuerza continuada de 500 kilos en la parte delantera de las vértebras lumbares tiene que acabar forzando el desplazamiento de los discos intervertebrales mas afectados hacia la parte posterior de la columna.



Cuando esto sucede, al desplazarse hacia atrás, los discos o almohadillas intervertebrales presionan a su vez la médula y los nervios que salen hacia las piernas por los orificios que disponen las vértebras a tal fin. Con dicha presión y el roce que ello causa los nervios se inflaman. Los calambres y el malestar comienzan. En función del grado de desplazamiento, el malestar puede ser temporal o permanente.

Lo que está claro es que, si la presión sobre la zona lumbar continúa y el desplazamiento de los discos intervertebrales no es corregido a tiempo, la presión sobre dichos discos puede hacer que alguno de estos se rompa y vierta su contenido hacia la parte posterior de la columna. Se provoca así lo que se conoce como una hernia de disco -ver imagen mas arriba-.

La solución

Para evitar llegar a este extremo por el que ya ha pasado algún amigo y algún conocido, la solución se centra en utilizar el mismo mecanismo que origina la ciática pero en forma invertida. Es una técnica depurada y ya bastante probada. Sin contraindicaciones y sin gastar nada de dinero en ella.

Si el desplazamiento de los discos se debe a la presión que se ejerce en la zona lumbar delantera cuando nuestra cabeza se encuentra inclinada hacia delante, la solución pasa por inclinar la cabeza hacia atrás para que la misma presión se haga así en la parte posterior de la columna y el disco se vea obligado a volver a su posición inicial.

Esta técnica no puede usarse sin pensar un poco. De nada sirve que echemos la cabeza hacia atrás si antes no ponemos recta nuestra columna. Hay mucha gente que tiene la parte superior de la columna vertebral algo encorvada por muy diversas razones. Si echan para atrás la cabeza pero su centro de gravedad no cae por detrás de la columna, puede que consigan disminuir ligera y momentáneamente la presión sobre la zona lumbar afectada, pero en ningún caso obligaran a sus discos intervertebrales a desplazarse hacia delante.

Por tanto, en primer lugar debemos ponernos de pie y bien rectos, estirando la columna y echando los hombros hacia atrás. A continuación tenemos que poner nuestras manos, sujetando una por la muñeca a la otra, detrás de nuestro trasero. Bien estirados y con las manos detrás podemos entonces echar la cabeza hacia atrás. Poco a poco pero tanto como queramos y/o podamos mientras mantenemos el equilibrio. Se trata de invertir el sistema de presión que nos ha ocasionado el problema.

Al mismo tiempo podemos hacer fuerza con los músculos de la espalda para combarla hacia atrás, aunque lo que aquí importa es mantener el suficiente tiempo la presión para que el disco vuelva a su sitio. La ciática es el resultado de un proceso degenerativo que ha durado muchos meses, e incluso años, y la solución, aunque bastante rápida, no va a ser instantánea. Podemos hacer este ejercicio cuantas veces queramos, pero lo más importante es aguantar todo lo que se pueda con la cabeza inclinada hacia atrás.

En el caso de una crisis de ciática pueden hacerse tres cosas. Una de ellas es acompañar la inclinación de la cabeza hacia atrás con la tensión de los músculos de la espalda para combarla hacia atrás y añadiendo el ejercicio de tirar del trasero hacia arriba por detrás de la espalda con los brazos -utilizando las manos que ya estaban en posición para agarrarlo-. Funciona!!!

Si la ciática es muy puñetera y no se quiere ir con la primera de estas técnicas de crisis, se puede, una vez que tenemos la cabeza inclinada hacia detrás y estamos tirando de nuestro trasero hacia arriba, girar nuestra cabeza y nuestro cuerpo sobre su eje vertical hacia la pierna que está sufriendo los latigazos.

La tercera es para personas con mucha elasticidad y suficiente fuerza en los músculos de los brazos y las piernas. Se trata de hacer el pino-puente, ejercicio consistente en apoyar las manos y los pies en el suelo estando tumbado boca arriba y levantar el cuerpo entonces tirando de toda la musculatura de la parte posterior del mismo. El cuerpo se comba, los discos se desplazan hacia delante por la tensión muscular ejercida en la parte posterior, y la ciática desaparece. Yo no lo hago porque no puedo pero sé de gente que se quita las crisis de ciática con esta técnica. De forma muy eficiente.

Ahora, nada evita que todo aquel que padezca ciática tenga que acostumbrarse a realizar el ejercicio del reequilibrio de los pesos habitualmente. Al principio más frecuentemente y más tiempo. Luego, sólo un rato y antes de dormir, bastará.

Si se quiere y se puede estar tumbado en la cama, la mejor posición horizontal para superar una crisis de ciática es la de estar tumbado sobre el lado contrario al de la pierna en la que se están sufriendo los latigazos. Y ello hasta que el nervio pinzado se desinflame (se puede tomar una pastilla de ibuprofeno -una de 600 mg para un adulto de 80 kilos basta- para ayudar a que esto último se produzca) y se puedan realizar los otros ejercicios explicados previamente. Normalmente una noche es suficiente.

Tumbado, si se cuenta con ayuda, se puede acelerar el despinzamiento del nervio. La técnica es la siguiente: Se tumba el paciente boca arriba y sin almohada. Sin despegar la espalda del colchón, se pasa la pierna en la que se sufre la molestia por encima del cuerpo hacia el lado contrario. En este momento el ayudante hará una presión progresiva sobre la cadera levantada para ayudar a que esta se desplace aún más hacia el lado contrario mientras con la otra mano sujeta el hombro del mismo lado para que este se mantenga pagado al colchón. Sin forzar excesivamente pero ayudando a que la cadera gire y el nervio se despinze. Por supuesto, también, mientras el paciente lo aguante. Normalmente un rato bastará. Se puede hacer varias veces hasta superar la crisis. Es bastante efectivo.

Si lo que se quiere es que no vuelva a aparecer hay que cambiar algunos hábitos diarios que nos perjudican. En primer lugar, hay que apoyar la cabeza en el reposacabezas cuando se conduce. La molestia que supone en un principio echar la cabeza hacia atrás desaparece con el tiempo y con una adecuada colocación del conductor en el asiento. Yo ya me he acostumbrado. Y mis vértebras lumbares me lo agradecen cada día.

Por otro lado hay que hacer un poco de manualidades para mejorar la posición de la columna durante el sueño. Hay que coger una almohada con la altura y la consistencia suficiente como para que te permita apoyar cómodamente la cabeza cuando se está tumbado de lado. Cuando hayamos elegido a nuestra compañera de sueños -pasaremos una tercera parte de lo que nos queda de nuestra vida con ella- la dividimos imaginariamente en tres partes.

Una vez dividida imaginariamente, le abrimos la costura frontal -o posterior- y, con unas tijeras grandes y afiladas, realizamos dos cortes, sin sacar el relleno, que nos permitan sacar sólo la parte central recortada de dicho relleno dejando las otras dos a los lados de la almohada. También podemos sacar todo el relleno, realizar los cortes con las medidas adecuadas, y volver a meter los lados del relleno en los extremos. Esta es la parte más pesada por la dificultad de realizar el corte dentro de la funda.

Una vez sacado el centro del relleno, procedemos a realizar dos costuras transversales que impidan que los dos extremos del mismo relleno de la almohada se muevan de su sitio. Cosemos entonces la apertura frontal abierta y… alehop, ya tenemos una almohada mágica que nos permitirá descansar adecuadamente la cabeza en todas las posiciones que adoptemos durante el sueño.

Desde que duermo con una almohada como he descrito, noto que mi columna amanece mucho mas descansada, mi cuello me lo agradece y mi sueño es más profundo. Ahora cuando duermo boca arriba, mi cabeza descansa sobre el colchón. Es una maravilla. Si acaso se ronca, hay otros remedios útiles. También se puede uno poner de lado.

Por último, os dejo aquí un descubrimiento que he hecho en los últimos tiempos para quitar la ciática leve que a veces tenemos al acostarnos. Después de buscar muchas posiciones de piernas que ayuden a quitar la ciática, he descubierto la mejor y la más cómoda de ellas. Se trata de, estando tumbado boca arriba y con las piernas estiradas, poner los pies abiertos hacia los lados. Tal y como andaba Charlot en sus películas. Es una postura que puede parecer extraña al principio, pero enseguida el cuerpo se acostumbra y resulta muy útil para aliviar este problema mientras estamos en la cama. También ayuda a quitar la ciática incipiente el dormir del lado opuesto al que tenéis la ciática.

Para terminar, si tenéis alguna duda, ya sabéis donde podéis contactarme.

Autor: Rafael Hernández Núñez

debido a muchas solicitudes de personas a las que les resulta muy complicado hacer la almohada y a la respuesta que ha tenido la encuesta que puse hace meses en esta página, acabo de pedir a un proveedor de almohadas que me haga algunas con la forma precisa y las he puesto a la venta a través de ebay. Podéis acceder a la página en cuestión y realizar los pedidos haciendo click.

Anuncios

62 comentarios el “La ciática se puede quitar y curar

  1. Hola Giannina, en primer lugar tienes que confirmar que lo tuyo sea ciática. Si el dolor/latigazo se extiende desde la cadera o el glúteo por alguna parte o toda una pierna, entonces sí es ciática. Si es ciática, y su origen no está en ningún proceso degenerativo o protuberancia como explico en el post, el origen de la misma está probablemente en la carga de peso que ha forzado el desplazamiento del disco intervertebral hacía atrás. En este caso, ni las pastillas, ni los tratamientos quiroprácticos suelen ser efectivos más que para calmar momentáneamente el dolor. Tampoco esos ejercicios que veo por otras web sirven para mucho en este caso. Si quieres quitarte la ciática de verdad tienes que conseguir que el disco que está desplazado vuelva a su lugar de origen y deje de presionar los nervios que salen de la columna. Para ello trabaja las posiciones y los ejercicios que te explico en el post y podrás llegar a quitarte por completo ese malestar. Claro que tendrás que cambiar algunos hábitos posturales -tal y como te explico también en el post- pues el problema, cuando aparece, muestra una debilidad fisiológica que hay que cuidar para que el problema no se reproduzca.

  2. Hola yo he tenido una caida de años me afecto el coxis con una fractura. Me sane, después de tres años, haciendo deporte ( hacia maquinas y cargaba peso) el dolor me volvio. He gastado en muchos tratamientos quiropractico, terapia, pastillas y no sana, al contrario empeoraba. Probe con un metodo alternativo donde me dejo mas aliviada, me he recuperado un poco, pero no del todo, aveces me molesta en los lados del coxis y siento como si jalaran algo, mi pregunta es podre aliviarme, mi vida ha sido muy activa y me frusto con este malestar. Agradeceré su respuesta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.