Nueva medida para salir de la crisis


Dada la sangrante realidad de muchas familias que no disfrutaron de créditos para especular sino para comprar su primera vivienda para uso propio y que se vieron obligadas a pagar un precio desorbitante por la especulación desatada en el sector inmobiliario, especulación facilitada por la actual política del suelo y a la ineptitud de nuestros gobernantes y gestores del Banco Central Europeo -ver Esta crisis que nadie entiende-, he añadido una nueva medida -punto 5 de Medidas para salir de la crisis– para devolverles a estas miles de familias españolas su fe en el futuro y su esperanza en el sistema de mercado:

“De forma absolutamente extraordinaria, y para no hundir a una gran cantidad de población en la miseria de por vida, dado que los culpables de esta burbuja están en la Administración y en los organismos supervisores del mercado financiero, se obligará a los Bancos y Cajas de Ahorro, cuyos agujeros procedentes de su actividad crediticia con garantía hipotecaria o inmobiliaria hayan sido cubiertos con fondos públicos, a renegociar con aquellos de sus deudores que acudieron desde el año 1998 a solicitarles un crédito con garantía hipotecaria para la compra de su primera vivienda para uso propio una reducción en el valor de sus créditos hipotecarios vigentes, en mora, en impago o en vía de reclamo judicial, proporcional a la reducción en el valor de las viviendas que se vaya a producir como consecuencia del punto 4.”


Se que este punto puede resultar algo polémico pero creo necesario, cuando no imprescindible, que el Estado resarza el tremendo daño que ha ocasionado a infinidad de familias españolas que, sin ánimo de especular, ven ahora sus vidas arruinadas.

Autor: Rafael Hernández Núñez

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9 comentarios el “Nueva medida para salir de la crisis

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  2. Hola Dédalo,

    Hacienda sabe muy bien si el crédito es para primera vivienda o para segunda o terceras. Si quieres saber como lo hace puedas buscarlo en google que hay unas cuantas entradas sobre el tema. Respecto al tema de la venta de la primera vivienda, si lo haces al 150% de su valor inicial una vez transcurridos tres años y pasas a vivir de alquiler, está claro que vas a conseguir unas plusvalías a costa de quedarte sin casa en un país como este, donde vivir de alquiler lo puedes hacer sólo hasta que te jubilas. Si lo haces para comprarte una nueva, entonces lo más probable es que las plusvalías obtenidas las tengas que reinvertir en la nueva casa ya que está habrá sufrido el mismo proceso de elevación del precio que la que estás vendiendo. Por lo tanto no habrá beneficios y sólo se tratará de un cambio de primera vivienda en cuya compra no podrás desgravarte sino a partir de aquello que te hayas desgravado por la primera casa que te compraste. Es decir, si por la primera casa te desgravaste 50.000 euros, por la segunda primera vivienda sólo odrás desgravarte por aquel importe que supere la base de lo que ya te desgravaste.

    El que invierte en bolsa invierte a riesgo, y este será mayor o menor según la compra que haga. El que invierte en vivienda para especular u obtener una renta del alquiler hace lo mismo, pero el que compra una primera vivienda para uso propio no está invirtiendo, sino que está utilizando su renta para adquirir un bien de consumo. Un bien cuyo consumo se produce a lo largo de muchos años, pero un bien que está sujeto a las mismas condiciones de mercado que todos los demás bienes de consumo cuyo valor puede subir o bajar en función de muchas circunstancias. Es una diferencia muy importante y es LA DIFERENCIA que explica las primeras medidas que propongo para salir de la crisis. El hecho de que hasta hoy todas las viviendas se hayan considerado como inversión se debe a lo que los economístas clásicos pensaban al respecto y que Keynes explica muy bien en un artículo que se incluye en la última edición de su libro titulado “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el dinero”, libro publicado por primera vez en 1936. Ellos consideraban que una vivienda era un bien de inversión porque sus moradores no eran casi nunca sus propietarios y porque las viviendas se compraban en su mayoría con bienes procedentes del ahorro y no de la renta corriente. Esto en la Inglaterra de aquella época era bien cierto, pero hoy en día y en España, las viviendas son ádquiridas en su mayoría con recursos procedentes de la renta corriente mediante el pago de las cuotas de los créditos con garantía hipotecaria y los moradores de ls viviendas son en su gran mayoría propietarios o están en vías de serlo. En el INE tienes todos los datos.

    Dicho esto, creo que es de justicia que el Estado repare el gran daño que se ha ocasionado a una enorme cantidad de familias -entre las que por cierto la mia no se encuentra- con su dejación, por acción y por omisión, en el control de los fenómenos y en el reconocimiento de los cambios económicos que dieron origen a la burbuja inmobiliaria sin subida paralela de los salarios. Muchas familias pueden verse abocadas a la ruina de por vida si no se toman este tipo de medidas. Y NO POR SU CULPA. Se supone que los gobiernos deben mirar por el bienestar de sus pueblos, pero parece que según vamos avanzando por la historia, los Gobiernos vuelven a querer despegarse -tal y como lo han hecho ya tantas veces- de lo que les pase a los pueblos que les han elegido para gobernarles. Es quizá un problema que está en las personas, aunque yo más bién diría que está en los seres mediocres que no entienden para que han sido elegidos. Seres que se creen llamados a la gloria por la baraka que les sonríe y que no se hacen responsables de sus actos.

  3. Hola, de nuevo.

    Dices que los créditos deben darse a los que han comprado el piso “no para especular”… ¿y eso cómo se mide?

    Por ejemplo: si yo me compro el piso, me renegocias el crédito, pongamos quitando un 50%, lo vendo dentro de 6 años al 150% ¿he especulado? ¿qué hacemos entonces?

    Sólo sería aceptable el hacer un retraso en el pago del crédito, pero no una quita, ya que la situación es que una persona tenía 10 para invertir y los invirtió en vivienda, mientras otra los invirtió en bolsa… a uno le ha bajado la vivienda y a otro la bolsa… uno ha perdido dinero y otro también… pero tú dices: a uno le cubrimos las pérdidas y al otro que le den (o mejor dicho, que dé, para cubrir al del piso). No es justo.

    Aparte de esto de que sólo sería medio justo el “retrasar” el pago, se debería articular un sistema para que cuando vengan “bien dadas” de nuevo, el que se ha aprovechado de este “crédito a tipo 0%” pague más y resarza a los que se lo han dado.

    Con este sistema no habría problemas de que a alguien le echen de la casa (pongamos que se pone un pago con un mínimo exento de renta), pero seguiría debiéndole el “favor” a la sociedad que le ha cubierto (por ejemplo se podría poner que el crédito siga dando intereses que se acumulan en el capital, y prohibir la venta sin cerrar el crédito). Por otro lado se debería investigar de vez en cuando a las personas que estén en este caso… no vaya a ser que sean un “Juan Guerra”, cobrando comisiones o teniendo empresas donde su mujer gana millones y él tiene el piso pero es “insolvente”.

  4. Hola Jorge,

    En primer lugar ánimo, que la vida son dos días y hay que pelear hasta que nos vayamos al hoyo. Así, cuando llegue ese momento, podremos volver la vista atrás y sentir la satisfacción de decirnos a nosostros mismos “QUE NOS QUITEN LO BAILAO” y “LLEGAMOS HASTA DONDE PUDIMOS”. A estos políticos que están ahora en otra cosa, como tu muy bien observas, les importa mucho más de lo que crees la crítica bien razonada que puede llegar a sus votantes. Como ellos no son capaces de razonar en el ámbito económico se centran sólo en lo político. Por ello cualquier noticia o artículo que pueda influenciar a sus posibles electores les afecta más de lo que mucha gente supone.

    Respecto a las acampadas, como todos nos podemos imaginar, están tomando una deriva “anticapitalista” y “estatalista”, a pesar -o no- de los organizadores del movimiento, “Democracia Real Ya”, que les quita todo el posíble crédito que en un primer momento pudieran haber tenido a los ojos de economistas críticos como yo. El que algunas de sus propuestas sean razonables no impide que su movimiento este perdiendo el norte intelectual cuando meten esas propuestas en el mismo saco con medidas como la que propone la estatalización -nacionalización- de los bancos. Parece que lo que quisieran volver es al trueque porque un sistema financiero estatalizado se ha demostrado absolutamente ineficiente para la canalización de los recursos procedentes del ahorro hacia los procesos de inversión productiva. Ejemplos tenemos varios en todos aquellos lugares que han sufrido socialismos duros como la extinta URSS y CUBA.

    Dicho lo anterior, estoy de acuerdo en que hay que preparar un amplio paquete de medidas para recortar el sector público. Ya veo que es a lo que dedicas tus primeras 5 propuestas. Estas medidas de ahorro servirán para completar todo el conjunto de ‘Medidas para salir de la crisis’ expuesto en este blog. Para que estas medidas sean viables hay que pensar bien cada propuesta y razonar su viabilidad en un paquete a corto plazo. Quizá podríamos coger como base las propuestas que hizo el profesor Barea durante el primer mandato de Aznar y que este no quiso poner en marcha. Para comprobar como Aznar no redujo el gasto público, sino que incluso lo incrementó durante los primeros años de su gobierno aunque luego lo mantuvo estable, he metido en la página de estadísticas económicas de este blog un gráfico con la evolución de todas las partidas que componen la Deuda Pública según los Presupuestos del Estado. Lo que sí que sucedió durante su mandato es que la economía se reactivó de forma tan importante que el Déficit Público pasó de incrementarse -según el protocolo de Déficit Excesivo- un 6,5% en el año 1995 a sólo un 0,4% del PIB en 2003. Sin modificar el déficit total el PIB pasó de 445.000 millones de euros en 1995 a 841.042 millones en el año 2004, casi el doble. Así, como es lógico, el peso del Déficit Público total acabó reduciéndose prácticamente a la mitad.

    Respecto a lo de crear una comisión paritaria para estudiar las modificaciones necesarias en los planes de estudio, te diré que me da mucho miedo pensar que pueden seguir como hasta ahora. Hace falta un verdadero impulso a las medidas que potencien la capacidad de razonar, la creación, el esfuerzo y la excelencia y eso no se hace desde una comisión paritaria. Quizá un grupo de verdaderos expertos con ganas de hacer mejor las cosas podría elaborar una propuesta independiente de planteamientos políticos y luego una Comisión Paritaria estudiar con luz y taquígrafos las propuestas para explicar a la sociedad las medidas modificadas, quitadas o añadidas. Pero con luz y taquígrafos y susceptibles de ser comentadas y criticadas en público por los expertos o por otros miembros de la comunidad universitaria.

    Respecto a la creación de un verdadero sistema de Formación Profesional no tengo datos sobre el grado de fracaso de este sistema tal y como se está desarrollando en la actualidad. Quizá también un grupo de expertos independientes podría elaboorar un estudio crítico sobre el sistema actual y plantear las reformas necesarias para adecuarlo a nuestra realidad empresarial. Luego estaría de nuevo una comisión paritaria que diera su opinión y modificara las medidas propuestas para ser posteriormente devuelto al grupo de expertos que pudiera, a su vez, criticar públicamente estas modificaciones.

    El sistema educativo universitario actual tiene muchos fallos -te lo dice un profesor universitario- y entre ellos está el no haber sabido, o podido , establecer vínculos mas estrechos con la comunidad empresarial de nuestro país. Que las empresas plantearan a la comunidad universitaria sus problemas y que esta buscara denodadamente soluciones debería ser algo tan normal como el que los alumnos fueran a clase. Y ni una cosa ni otra se está consiguiendo de forma que el sistema resulte atractivo para todos los implicados. Hay mucho que pensar y que proponer y hace falta que lleguen personas con verdadero espíritu emprendedor a la cúspide de nuestras universidades para que algo así pueda ponerse en marcha y que esta necesidad pueda llegar a ser una realidad algún día.

    Bueno, como te decía, ánimo y sigue buscando respuestas, que detrás de todo deseo de conocer se esconde la inquitud de quien quiere mejorar el mundo que le rodea. Y si no lo intentas ya sabes lo que pasará: NADA.

  5. Estimados amigos,
    Hace unos días que no entro en el blog, y ello ha sido por desánimo. Desánimo por la apatía de nuestros gobernantes a la hora de dar soluciones reales a nuestros gravísimos problemas. Existe actualmente una lucha encarnizada por sacar al POSE de la bancarrota, eso hace que el gobierno esté ausente en la implantación de medidas que debemos afrontar, y creo que estamos en el minuto 90 del partido para poder hacerlo.
    No voy a entrar en la casuística particular de cada persona que sufre la crisis; sería un error. Trístemente hoy hay que hacer reformas y ayudar (ya me gustaría a mí que esto no fuese necesario) a quienes deberían mantener el potencial del crecimiento económico, las entidades financieras, que entre otras cosas tienen esa función en la sociedad. ¿Que tienen gran parte de la culpa de lo ocurrido?, pues sí, pero si nos limitamos a decir: “que los maten”, pues nos estamos matando todos. Es necesario un nivel de exigencia a éstas muy por encima de las que tienen actualmente, y no nos olvidemos que si están como están es por que el regulador no tomó cuenta de lo que ocurriría en un futuro ante una crisis. Es decir, aquí la suma de compradores + banco de españa + inactividad del gobierno, ha dado lugar a la mayor crisis que yo he conocido a lo largo de mi vida.
    Me va a perdonar Rafael que no plantee medidas para salir de la crisis, desde mi punto de vista, y visto lo visto, no es en lo que están nuestros gobernantes. No hay sentido de Estado, no hay sentido de España, priman claramente los intereses de los partidos y en ello están.
    Habla un compadre Argentino-Español del corralito, sinceramente estoy muy de acuerdo con él, por mucho que me pese. La sensación de indignación (de ahí lo de los “indignados”) ante la falta de implantación de medidas adecuadas para solucionar los enormes problemas que tenemos es total. Coincido con los “indignados”, yo soy uno de ellos, pero coincido en sus planteamientos políticos sanos, no en las acampadas (en un primer momento pudieron tener razón en hacerlas), no en la deriva que ha tomado esto. Esta situación de acoso a todo el que se les pone por delante es un síntoma claro de la Argentinización.
    Son tan absolutamente sencillas las medidas a adoptar para salir de la crisis que si me diesen dos semanas como presidente del gobierno las implementaríamos entre cuatro amigos de carrera.

    1.- Reducción del gasto en las administraciones públicas.
    2.- Eliminar las duplicidades existentes entre estado, comunidades, diputaciones y ayuntamientos.
    3.- Eliminación del CHOCOLATE DEL LORO, eso que hasta IZDA. UNIDA no está dispuesta a renunciar y así lo hizo saber en las reuniones del Ayuntamiento de Madrid. Para ellos que cada concejal tenga coche oficial, escolta y chofer es una necesidad imposible de eliminar. ¡¡¡VERGUENZA LES DEBERIA DAR!!!.
    4.- Eliminación (venta) de las empresas públicas creadas desde las propias administraciones autonómicas.
    5.- Venta de todas las empresas no extratégicas en manos de las administraciones. El Estado no tiene porque ser accionista o propietario de empresas, ello es competencial desleal a las empresas privadas.
    ————————

    EDUCACION:
    1.- Creación de una Comisión paritaria de los partidos políticos para dejar en manos de expertos el estudio y forma de implantar un nuevo sistema educativo de calidad.
    2.- Creación de un verdadero sistema de Formación profesional que dé salida a la innumerable tropa de chavales que tienen el calificativo de FRACASADOS de nuestros sistema educativo (SE LO DEBE LA SOCIEDAD).
    3.- Buscar desde el sistema educativo un futuro empresarial productivo.
    4.- Que lo aprobado en esa comisión se implemente desde la A a la Z, sin dejar que los políticos metan mano desde el punto de vista ideológico con asignaturas como “educación para la ciudadanía”.

    No me extiendo más, simplemente esto que digo SE QUE NO SE HARA, se que quien gobierna está en otra cosa y su principal problema no está en sacar a España de esta situación, está en salvar los muebles de su partido.

    Saludos a todos y comparto todo lo dicho por nuestro amigo Argentino-Español

  6. Dédalo, en mis propuestas yo sólo hablo de renegociar aquellos créditos de los compradores de vivienda para uso propio -para vivir en ella- , no de aquellos que compraron la vivienda para especular. Hay una gran diferencia y es muy facil de comprobar quien hizo qué. A los primeros, que se vieron inmersos sin comerlo ni beberlo en la espiral de precios de la vivienda, el error de nuestros gobernantes les puede dejar de por vida arruinados, sobre todo si acaban perdiendo sus viviendas porque no puedan hacer frente al pago de las cuotas de sus créditos con garantía hipotecaria. Esto es más que posible si seguimos en la misma senda de deterioro económico -los precios y los tipos de interés subiendo y los salarios congelándose o bajando- y ya van más de 275.000 deshaucios desde que empezó la crisis. Estas personas, clase media en su mayoría, se verán abocadas, si no se hace nada al respecto, a una vida miserable donde no encuentren un alquiler medianamente decente que les permita seguir pagando la vivienda que el banco acabó quedándose.

    Respecto a tus dudas acerca de que el mercado pueda volver a recuperarse y que entonces le hayamos regalado entre todos esos 500 al comprador de la vivienda, te diré que la idea es que el mercado no se recupere nunca de esa manera que tu comentas, ya que ello significaría que volveríamos a estar en otra burbuja especulativa. Si te lees la primera de mis ‘Medidas para salir de la crisis’ verás que lo primero que quiero que se haga es reparar el error que nos ha llevado a esta situación y que no es ni nada mas ni nada menos que cambiar el concepto económico que tenemos de los bienes inmobiliarios.

    Como puedes leer en ‘Esta crisis que nadie entiende’, hasta hoy, y desde hace muchos años, las viviendas se han considerado como un bién de inversión debido a que, hasta hace relatívamente poco en la historia, los moradores de las viviendas no eran sus propietarios y las viviendas eran adquiridas en su mayoría con bienes procedentes del ahorro. Ninguna de estas dos premisas se cumplen hoy día y por eso hay que empezar a considerar la vivienda para uso propio como un bien de consumo -aunque el consumo se produzca a lo largo de muchos años- y cambiar por tanto la fórmula de cálculo del IPC y del IPCa para que los salarios puedan crecer en proporción a lo que suben aquellos precios de los productos que se han de pagar con las rentas corrientes procedentes de dichos salarios.

    Con esta y otras de las medidas que propongo, se evitaría que los precios de las viviendas se volvieran a disparar y la vivienda volvería a ser un bien asequible para una población que, dado el deterioro actual de nuestro sistema de pensiones y su escasa viabilidad a futuro, se ve obligada si o si a comprarse una vivienda durante su vida laboral si no quiere verse abocada a unos últimos años vitales de pobreza y miseria.

    Propongo que el suelo deje de ser la principal fuente de ingresos de muchos Ayuntamientos y para ello hay que llevar a cabo otra serie de medidas que también expongo en detalle. La idea es que el Gobierno y las distintas Administraciones Públicas se vean obligadas a intervenir en el mercado de la vivienda -liberalizando el suelo que ellos controlan, facilitando permisos de construcción, etc.- en la misma forma en que se ven obligadas a intervenir en los demas mercados cuyos precios son un componente fundamental en la cesta de productos que se utiliza para el cálculo del IPC. Por ejemplo, los mercados del aceite o del maíz.

    Como ves nada más lejos de mi interés que socializar las pérdidas de unos especuladores. Se trata de la simple reparación de un error gravísimo, seguido por otros errores de política económica menores, que ha llevado a nuestro país a una situación de postración en muy pocos años. Y gracias al turismo, que si no…

    Espero que ahora haya conseguido explicar bien cual es el principio que se esconde detrás de esta medida algo extraña a priori para un economista como yo.

  7. Me temo que caes en el error de todos: socializamos las pérdidas y privatizamos los beneficios.
    Yo compro un piso en el año que sea y acierto… me llevo la pasta y todos felices.
    Yo compro u piso en el año que sea y fallo… la sociedad me cubre las pérdidas.
    ¿Porqué yo que invertí en acciones en la fecha en que el ibex estaba a 15.900 y que ahora he perdido del orden del 37% de mi fortuna, pensando que la economía iba bien (como decían nuestros políticos) debo pagar a los de los pisos? Yo propongo entonces que para mantener mi posibilidad de compra me cubran mis pérdidas…
    Como siempre pensamos en favorecer a unos desfavoreciendo a otros… ¿no es mejor que la gente se haga responsable de sus decisiones? (que conste que yo estoy en el caso del piso… y también en el de las acciones)
    Pon un caso: ahora obligas a los bancos (y les cubrimos todos las pérdidas) a que si uno a comprado una vivienda a 1000 y ahora vale 500, le baje el crédito a 500… después de 5 años se recupera el mercado y termina valiendo 1500… guay… acaba de ganar 1000 el que se cogió el piso… y la sociedad perdiendo 500 que van al bolsillo de este amigo.
    Más me parece que si no se puede dejar caer a los bancos (que es mucho decir…), cubriendo los depósitos, se les debería intervenir (impedir los sueldos a los directivos que les dé la gana, los dividendos a los accionistas, entre los cuales estoy, etc), rescatar y cuando vayan ganando dinero, que lo devuelvan, o se les quita el piso en ese momento.
    En otro caso… si lo prefieres: hacer que la renegociación de los créditos hipotecarios sea por el sistema de que el Gobierno-Estado se hace cargo de parte del crédito y le va exigiendo al “respinsable del mismo” (el privado) según vaya obteniendo ingresos… esto también tiene el problema de la “economía sumergida” que implica que la gente se pondría a trabajar a escondidas para no pagar al Estado… O sea que habría que poner unas leyes de que si te trincan esn este caso te caigan unos módicos 15-20 años de cárcel.
    No es fácil ¿eh? es que hagas lo que hagas siempre empeoras a alguien para beneficiar al que se arriegó comprando un piso, recordemoslo, pensando en ganar dinero.

  8. Dédalo, entiendo tu argumento y la rabia que produce el que nuestro dinero tenga que ir a ayudar a estas familias, pero te explico por qué creo que es mejor que así se haga.

    Veamos, las entidades de crédito son rescatadas con fondos públicos para evitar quiebras en cadena y lo que se conoce como pánico bancario. Ello es debido a que los bancos crean dinero por el sistema crediticio – puedes ver una explicación de esta función en Un nuevo multiplicador monetario (pdf)– en una proporción variable de 5 ó 6 a 1. Es decir, por cada euro que emite el Banco Central Europeo, los bancos del sistema, por el procedimiento de dar crédito una y otra vez sobre los mismos euros, acaban creando una realidad ‘virtual’ en la que los habitantes de un área económica tienen entre 5 ó 6 veces más dinero del que realmente existe. Por eso los bancos nunca tendrán todos los dépositos disponibles para darle a toda la gente su dinero si esta va en masa a retirar sus depósitos y se provocarían quiebras en cadena de bancos que podrían acabar en un desastroso ‘corralito’ financiero como el de Argentina hace unos años.

    Dado que los bancos han de ser rescatados, sobre todo cuando son demasiado grandes como para caer por el efecto dominó que puede tener su caida en el resto del sistema financiero -y en España me temo que dada la legislación tan restrictiva que padecemos al respecto todos los bancos y cajas son demasiado importantes para dejar que caigan solos-, mejor es que esos fondos, además de tener que ser devueltos al Estado en parte -pero a un tipo y a unos plazos especiales para permitir la recuperación del sistema ante una crísis de gran envergadura-, cumplan la función de devolver nuestra economía a una situación de potencial crecimiento.

    Cuando me refiero a que los fondos tienen que ser devueltos sólo en parte ello se debe a que los bancos, como los compradores de viviendas, no són los culpables de esta crísis sino más bien todo lo contrario. Si lees mi artículo llamado ‘Esta crisis que nadie entiende’ podrás comprobar como la culpa de este desastre económico la tiene el Gobierno y la Autoridad Monetaria y, por tanto, son estas Instituciones las que deberían cargar con todo el peso de las reparaciones o, en su defecto y dada su insolvencia, el conjunto de todo el país por ellos gobernados. Claro está que luego los ciudadanos es probable que quieran pasarles factura política, aunque también quizá penal, por todos sus desmanes y mal gobierno. Pero eso es otra historia.

    Lo que si debería suceder es que los fondos que todos los ciudadanos tenemos que aportar para resolver este desastre de mal gobierno, sirvieran para resolver algo más que la posible quiebra de los bancos así salvados. Deberían ayudar a reconducir el mercado a una situación más solvente que la actual y ello sólo se puede hacer devolviéndoles a las familias la capacidad de compra perdida reduciendo lo más posible el precio de un bien tan básico y necesario como la vivienda. Dado que la actual situación a la que hemos llegado se debe fundamentalmente al agotamiento de la capacidad de compra de las familias debido al encarecimiento desproporcionado y constante de las viviendas entre 1997 y 2007, creo necesario reducir lo antes posible el precio de estas a un nivel pre-burbuja aún a pesar del posible, aunque menor, efecto renta -las personas que ven disminuir su riqueza consumen menos por un supuesto efecto psicologico- que ello pudiera tener. Y qué mejor manera de reconducir los precios de dicho mercado que obligar a los bancos a poner su stock de viviendas en el mercado a bajo precio y ayudar a las familias a pagar un precio justo por ellas.

    Quizá alguien podría argumentar que los bancos y cajas tienen parte de la culpa en la Burbuja Inmobiliaria pues fueron ellos los que dieron la financiación necesaria para la compra de las viviendas y, en muchas ocasiones, para los procesos especulativos con las mismas. Pero los bancos no son sino meros intermediarios que aprovecharon las oportunidades que les ofreció el mercado como lo hicieron los compradores especulativos. Mientras que estos últimos jugaban a riesgo y aquellos que se hayan pillado los dedos es su problema, los bancos sólo dieron salida a una liquidez abundante que parecía que nunca se iba a terminar -diez años de sobre-liquidez son muchos años-. Los que tampoco tienen culpa alguna de esta situación son los padres de familia o cualesquier otro ciudadano que, compelidos por la realidad de una situación económica que te obliga si o si a comprarte una vivienda durante tu vida laboral si no quieres tener una vejez muy díficil dada la precariedad del sistema de pensiones español, tuvieron que adaptarse a la inflacionaria realidad de este mercado solicitando el indispensable crédito que fué asequible mientras el empleo fué estable y los bancos mantuvieron bajos los tipos de interés al mismo tiempo que fueron alargando los plazos de devolución de dichos créditos.

    Por todo ello creo que sólo los créditos con garantía hipotecaria que se dieron a los compradores de su vivienda de uso propio habitual deberían contar con el beneficio del plan económico del Gobierno. No los que se dieron a los especuladores. Y la forma de beneficiarse no sería completa, sino que sólo recortaría el importe total de los créditos hipotecarios en proporción a la reducción en el precio del bien inmueble hipotecado. Es decir, los prestatarios seguirían teniendo que pagar por sus viviendas y respondiendo con todos sus bienes e ingresos, pero no a precios de burbuja. Esta parte de los fondos así utilizados no tendría que ser devuelta al Estado ni debería pagarse interés alguno por ella. El sistema financiero español se rige por unas normas muy estrictas y muy saludables en lo que a la concesión de créditos con garantía hipotecaria se refiere. Y fueron las instituciones financieras quienes frenaron la concesión de créditos cuando aparecieron las primeras señales de alarma en los mercados.

    Por otra parte, los bancos reciben un dinero que les permite cubrir las pérdidas de los créditos a los especuladores y a las empresas constructoras e inmobiliarias y así evitar la quiebra. Como los primeros y las segundas deberían estar bien asesoradas y buscan el beneficio, esta parte sí debería ser devuelta a un interés muy bajo y a largo plazo para facilitar la recuperación del sistema financiero pero siempre sometido todo el proceso a auditorías periódicas por si fuera posible adelantar o cambiar los tipos de interés.

    Con todo lo dicho anteriormente espero haberte respondido a tus puntos 1 y 2. Sólo aclararte que tu dinero no debes pensar que se lo quedan los que compraron un piso, sino un Estado culpable de esta situación y que te hace a tí si o si responsable subsidiario de su mala gestión. Es el Estado en este caso el responsable de que el mercado se sanee para que, con los mayores ingresos tributarios que un mercado saneado y de nuevo pujante le generen, pueda bajar los impuestos aún más de lo que propongo en las ‘Medidas para salir de esta crisis’.

  9. Eso quiere decir que como una persona cogió un crédito hipotecario en 1.999, pensando en ganar dinero con la compra de un piso:
    1.- yo, que he vivido de alquiler estos años, pagando lo mismo que él, pero sin conseguir nada, debido a pensar que podían venir mal dadas y me metería en un lío al ponerme un gasto fijo, debo pagar impuestos para rescatar a las Entidades de Crédito y que se los lleven los que compraron el piso.
    2.- yo, que compré el piso en 1.997, pensando que era un buen momento para comprar y acerté, no como otros, debo pagar impuestos para rescatar a las Entidades de Crédito y que se los lleven los que compraron el piso.

    ¿No sería más lógico considerar que “se obligará a los Bancos y Cajas de Ahorro, cuyos agujeros procedentes de su actividad crediticia con garantía hipotecaria o inmobiliaria hayan sido cubiertos con fondos públicos” a devolver estos fondos como si fueran un préstamo a los intereses legales que le cuesta al Estado pagar sus retrasos? Es decir, ya que todos hemos pagado por los bancos, que todos nos ahorremos los impuestos futuros que son la deuda que estamos haciendo por estos bancos.

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