Análisis de las propuestas de Ciudadanos para luchar contra el paro y la precariedad


Categorías: Política Económica, Economía, Crisis de conocimiento, Crisis económica, Ciudadanos, Luis Garicano, Empleo, Elecciones 2015, Programas electorales.

Tal y como ya adelanté en la última entrada, voy a ir comentando las ideas económicas (y alguna política) que vayan proponiendo los distintos partidos que estime que tengan alguna credibilidad respecto a que vayan a cumplir con lo que proclaman en su programa electoral si alcanzan el poder. Por ello, si en las elecciones generales de 2011 me centré en los programas del PP y del PSOE, en esta ocasión no pienso perder mi tiempo analizando el programa electoral de un partido como el PP que no ha cumplido una parte fundamental de su programa aun habiendo disfrutado de mayoría absoluta.

Como digo, en mi entrada anterior empecé analizando en detalle el contenido económico del programa electoral que Podemos presentó a las elecciones europeas de 2014. En esta entrada pretendo analizar las propuestas para modificar el mercado laboral que Ciudadanos acaba de presentar a los medios de la mano del reconocido economista Luis Garicano (y con Manuel Conthe en un segundo plano).

Empiezo. Mmm. Vaya sorpresa!! Una metedura de pata según empiezo a leer. ¿Como es posible que la primera frase utilice un argumento tan irreal, por no decir falso de solemnidad, para presentar el proyecto? Dice el programa:

“Entre los años 1978 y el 2000, España experimentó un período de creciente convergencia económica y política con Europa. Desde la Constitución democrática hasta la entrada en el euro, pasando por la entrada en la OTAN o en la Unión Europea, España fue cumpliendo hitos hacia un futuro común con Europa. Y a medida que el país se hacía más libre y democrático, la economía crecía”.

Convergencia política con Europa desde luego, pero … ¿convergencia económica entre los años 1978 y 1996? Pero si en 1996 había en España 40.000 personas menos trabajando que en 1970, incluso habiendo crecido la población en edad de trabajar más de un 30% !!! Si el PIB per cápita era del 79,9% de la media de UE (UE-15) en 1975 y del mismo 79,9% en 1997 !!!

Esos fueron los años de la degradación y corrupción de todo el sistema económico/político emanado de la constitución de 1978. Ahora vemos como una parte importante de la degradación económico/política se fraguó durante aquellos años (Pujol en Cataluña con su 3-5-7%, los ERE en Andalucía, los tesoreros del PP y sus dineros negros).

Además, todos los que tenemos algo de edad recordamos algunos de los sonados escándalos que hicieron caer al gobierno socialista de Felipe González (Caso Flick, Caso Torres Kio, Caso fondos Reservados, Filesa, Ibercorp, Boletín Oficial del Estado, caso Juan Guerra, Roldán, Gal, escuchas ilegales del CESID, caso PSV, etcétera). Incluso no hace falta memoria para encontrar todo el detalle de esta corrupción en Internet.

En realidad, fue a partir de 1996 cuando la entrada de nuestro país en el área euro trajo consigo la estabilización de nuestra economía con la bajada permanente de los tipos de interés y de la inflación, la anhelada credibilidad presupuestaria y la consiguiente entrada en el mercado de trabajo estable de varias generaciones de españoles.

Entonces, y sólo entonces, la demanda de vivienda de los nuevos trabajadores estables y, por tanto, el crecimiento inducido del mercado inmobiliario, se dejó notar y empezó a tirar de forma muy sensible de nuestra economía. Comenzó así la convergencia económica real con Europa.

Cierto es que después vinieron otros problemas, cuando una clase gobernante poco cualificada y muy sorda no estuvo atenta a las reformas que era necesario realizar para que el crecimiento disfrutado durante casi una década no derivara en una burbuja inmobiliaria. Burbuja que socavó gran parte de la capacidad adquisitiva de los salarios de la clase media española. Se trataba de ajustar nuestra legislación económica a los cambios que ha sufrido nuestra economía en los últimos cuarenta años. El que quiera y no lo haya hecho ya puede darse una vuelta por las entradas de este blog para entender los cambios que estos mediocres gobernantes no han sabido o no han querido llevar a cabo.

O sea, que de convergencia detenida en los años 2000, nada de nada. La convergencia real comienza en 1997 y se detiene cuando se observan las primeras manifestaciones de la crisis en otoño de 2006 (y no en otoño del 2007 como todo el mundo cree). Cuando la compraventa de viviendas registrada ante notario empieza su declive dando claras muestras del agotamiento de la capacidad de compra de los salarios españoles. ¡Cómo molesta que los políticos (aunque vayan de la mano de economistas supuestamente cualificados) manipulen la historia económica para convencer a la ciudadanía de que sus argumentos posteriores van a ir en la buena dirección!!

Continuemos. Después de una introducción llena de argumentos dañados por el errado enfoque de la primera frase, llegamos a las propuestas de actuación. Veamos si en ellas hallamos más sentido común.

Según versa en el programa, su propuesta global consta de dos ejes: Luchar contra la crisis y buscar poner los cimientos del crecimiento sostenible. Cada uno de estos grandes ejes cuenta a su vez con tres propuestas. Esta entrada trata sólo de la primera propuesta del primer eje de actuación.

“Luchar contra el paro y la precariedad, atacando directamente las dos grandes causas de la pobreza: la precariedad laboral y el exceso de endeudamiento”

Veamos como piensan hacerlo.

Sus argumentos comienzan con un

“la desigualdad ha aumentado y los recursos se han malgastado inútilmente”

y con

“La clave es entender que la precariedad laboral, producto de la excesiva rotación entre contratos, es la fuente de la pobreza. Y que la gran mayor parte de estos trabajadores precarios no alcanzan el salario mínimo, porque trabajan una pequeña parte del año.”

Sus propuestas se resumen en los siguientes puntos:

  1. Un nuevo marco de relaciones laborales que elimine la temporalidad y acabe con la precariedad
  2. Un complemento salarial anual garantizado concentrado para asegurar que todos reciben un salario digno y que no les desincentiva para trabajar
  3. Un plan de choque contra el paro de larga duración
  4. Una ley de segunda oportunidad
  5. Una política activa europea contra el desempleo

Para un análisis más preciso veamos con detalle las propuestas para acabar con la precariedad laboral:

  1. Eliminar los contratos temporales para las nuevas contrataciones, pues, en la actualidad, se usan en fraude de ley para necesidades que no tienen carácter temporal.
  2. Todas las nuevas contrataciones se harán con un contrato indefinido con indemnizaciones crecientes, proporcionales a la antigüedad del trabajador en la empresa. Este cambio no afectará a los contratos existentes.
  3. Adicionalmente a las indemnizaciones por despido que corresponden al contrato de igualdad de oportunidades, se constituirá un Seguro contra el Despido mediante las aportaciones empresariales a una cuenta individual de cada trabajador de un 1% de su salario. El trabajador podrá disponer de los fondos acumulados en dicha cuenta en caso de despido o en el momento de su jubilación. Esta cuenta también servirá para canalizar las eventuales subvenciones públicas a la formación o las relativas al programa de lucha contra el paro de larga duración, de manera que sean los trabajadores los que reciban directamente dichas ayudas. Tanto las aportaciones empresariales como las contribuciones públicas garantizarán que la protección efectiva de los trabajadores despedidos sea más elevada que la que reciben en la actualidad
  4. Por analogía con el régimen de “bonus-malus” que utilizan las compañías aseguradoras para favorecer a quienes tienen pocos siniestros, se establecerá una bonificación en las cotizaciones de la seguridad social de las empresas que despidan menos para dotar de mayor estabilidad a las relaciones laborales.

O sea, que para acabar con la precariedad laboral, lo que propone Ciudadanos es cambiar el contrato para que lo que ahora se llama temporal se llame indefinido pero dejando a los trabajadores con las mismas condiciones laborales que con los contratos temporales. Vamos, cambiar los nombres para que todo siga igual. ¿O es que alguien se cree que las empresas no van a seguir haciendo uso de los trabajadores que necesiten sólo cuando los necesiten y siempre que les salga rentable utilizarlos? Si las condiciones para despedir a un trabajador se complican mucho, sencillamente no lo contratarán y el escalón para acceder a un primer trabajo se hará mayor: La precariedad laboral crecerá y la miseria se extenderá.

Desde mi punto de vista, el único problema que supone la utilización de contratos temporales es la existencia de una administración absolutamente intervencionista que no facilita el surgimiento de nuevas iniciativas empresariales por la inexistencia de un capital riesgo verdadero (como el que existe en EEUU). Nuevas empresas que ofrezcan más trabajo a aquellos trabajadores que de este modo verían aumentar la demanda de sus cualificaciones laborales y podrían exigir mejoras en sus condiciones laborales.

Respecto al seguro adicional que se plantea, eso no es un seguro técnicamente hablando. Es una cuenta corriente -habrá que ver si remunerada o no- en la que se irán depositando unos fondos, extraídos del salario del trabajador, a los que dicho trabajador podrá acceder en caso de desempleo o jubilación. Y yo me pregunto:

  1. Si a un trabajador que no llega ni de lejos a fin de mes le quitas un 1% de su salario ¿que pasará?¿ayudará eso a resolver su precariedad laboral o vital?
  2. Si los fondos pueden extraerse en caso de desempleo, ¿que pasará con la jubilación de un trabajador al que le haya tocado vivir tiempos económicos turbulentos? ¿Le quedará algún recurso para la jubilación?
  3. Las ayudas a la formación y al paro de larga duración, ¿se darán a los ciudadanos como un importe líquido en esas cuentas corrientes dejando a su libre albedrío el uso de estos fondos? ¿Y si los ciudadanos deciden usar ese dinero para comer o para vivir un poco mejor? En un sistema como el actual que no facilita el surgimiento de empresas ni la creación de empleo, la precariedad es tal que cualquier fondo que se le entregue al ciudadano lo utilizará para su alimentación y vivienda. Por eso la Administración optó por los cursos de formación y la obligatoriedad de los mismos, sistema que, como casi todos los planteamientos que no están bien pensados, abrió la puerta a la enorme corrupción en Andalucía.
  4. ¿Que pasará con el sistema de pensiones?¿Ciudadanos mantendrá e incrementará el importe de dichas pensiones?¿Aumentará la edad de jubilación?
  5. Todo lo que sea aumentar los gastos laborales de las empresas o el trabajador repercutirá directamente en su competitividad y en la cantidad de empleo que puedan ofrecer.

Muchas incógnitas que no desvelan los economistas de Ciudadanos, Manuel Conthe y Luis Garicano.

Lo del “bonus-malus” con las cotizaciones a la seguridad social de las empresas es una idea que podría encajar en un sistema que funcionase, pero nuestro sistema está en serio riesgo de resultar inviable por falta de cotizantes. Cotizantes que cotizan porque trabajan en empresas que luchan mucho para obtener beneficios. Beneficios que no pueden quedar al albur de que un trabajador no necesario permanezca en la empresa. LO QUE HACE FALTA SON MAS EMPRESAS y no obligar a las existentes a someterse a un sistema que beneficiará a las empresas a las que les vaya bien y penalizará a aquellas que estén en crisis.

En fin, que no veo ninguna solución realista para acabar con la precariedad laboral. Sólo más intervencionismo en un mercado que lo que necesita es “mas empresas”. Medidas socialdemócratas que no deberían aplicarse en estos tiempos de crisis.

Si quieren reducir la precariedad laboral, es decir, la precariedad económica de los trabajadores, y mientras no se liberalice el mercado financiero para permitir la aparición de un sistema de capital riesgo de verdad, yo les sugeriría que retiraran de la reforma laboral las cláusulas que quitan la financiación de los días en los que los trabajadores están de baja por enfermedad. Si hay algo que clama al cielo, algo que de verdad da una gran sensación de miseria, es que a un trabajador que cobra un sueldo escaso le quiten dos días de sueldo íntegro cuando se pone ¡ENFERMO¡ y que luego le reduzcan el sueldo el resto de los días mientras permanece de baja. ¿Cuando se rompió la idea primigenia de un sistema de seguridad social público? ¿cuando se perdió la razón en nuestro sistema político? Si el sistema de Seguridad Social que tenemos le va quitando prestaciones al ciudadano sin disminuir sus costas para que dicho ciudadano pueda contratar dichas prestaciones por otro lado, ¿Para que quiere la sociedad esta Seguridad social?¿Es ya nadie va a poder cogerse una gripe?¿Y un catarro? Al final va a pasar como con los niños en las guarderías, que las madres, por necesidad, los llevan estén o no enfermos, contagiándose así unos a otros y aumentando los gastos de la seguridad social por esta otra vía. ¡Vivan las epidemias!

La segunda de sus propuestas: Un complemento salarial anual garantizado concentrado para asegurar que todos reciben un salario digno y que no les desincentiva para trabajar, es un PER andaluz en toda regla. Con cargo a los presupuestos se va a conseguir un reducto de votos cautivos “en todo el territorio español”. Alucinante. Como sólo va a costar según Ciudadanos 10.000 millones de euros al año, va a salir baratito a las arcas públicas y a los bolsillos del resto de los Ciudadanos. ¿Pero es que nadie se da cuenta que lo que hay que hacer es reducir el tamaño del Estado para acomodarlo a la capacidad contributiva del salario del español medio y no aumentarlo para solucionar los problemas de una parte perjudicando al resto de forma tan notable? Más de lo mismo de lo que nos vamos encontrando por el camino con estos mediocres del PSOE y del PP. ¡Que desastre!

El planteamiento de Ciudadanos contra el paro de larga duración incluye tres medidas:

  1. Un programa de formación para parados de larga duración
  2. Bonos de contratación para los parados de larga duración
  3. Orientación individualizada para parados de larga duración

Respecto al primer punto, su propuesta principal consiste en “poner el dinero en manos de los trabajadores, y que los proveedores de educación compitan por ellos, en vez de poner el dinero en manos de los sindicatos y organizaciones empresariales o de empresas a través de concursos poco limpios, que luego no lo usan para dar formación útil sino para extender su red clientelar”. Las ideas que sustentan este punto son las siguientes:

  1. Proponemos la introducción de cheques de formación para todos los parados de larga duración (más de 1 año) que se puedan usar para pagar cursos, tutorías individuales y programas remotos por ordenador cuando el trabajador pueda acreditar que ha participado en el curso. Para evitar el fraude, introduciremos esta medida de forma escalonada con programas piloto cuyos efectos serán rigurosamente evaluados con colaboración de expertos externos.
  2. Los cursos podrán ser ofrecidos por diversos agentes. Con sujeción a consideraciones de coste, podrán tener lugar tanto en España como en el extranjero.
  3. Introduciremos un sistema de auditorías aleatorias externas para detectar fraude. La entrega de fondos se paralizará en cuanto se detecten indicios racionales de fraude.
  4. Se requerirá la devolución de todas aquellas cantidades que no se encuentren justificadas.
  5. El catálogo de cursos y de cualificaciones que se puedan pagar con el cheque se establecerá en colaboración con representantes de las empresas y de la industria, con el fin de asegurar que están dirigidos a favorecer la empleabilidad del trabajador.

En principio, la idea de los cheques de formación no es nueva (el PP propuso un bono formación en su programa de 2011 aunque nunca lo cumplió) y no parece mala, aunque cualquier analista suspicaz pueda levantar una duda fundada acerca de las posibilidades de fraude que el sistema permite. Y es que, como cualquiera puede suponer, una persona con un nivel de ingresos muy precario como consecuencia de su situación de largo desempleo, puede estar sometida a la tentación de cambiar el cheque en cuestión a cualquier empresario poco honesto a cambio de un montante de dinero en efectivo.

Hacen bien en poner énfasis sobre la creación de mecanismos para la detección del fraude en el programa de Ciudadanos. Me alegra ver una propuesta innovadora (que no nueva -> ya la propuso Miltón Friedman en 1980) que bien podría extenderse a toda la enseñanza obligatoria.

El segundo punto es más de lo mismo que estamos viendo a día de hoy. Se trata de deducciones a la cuota empresarial de la Seguridad Social por la contratación de trabajadores desempleados de larga duración que estén en formación. es decir, que hayan seguido los cursos que se les indica desde la Administración. Lo de crear unos bonos, dárselos al trabajador y utilizarlos después durante su vida laboral es vestir el problema y su solución con otra ropa. Nada más.

El tercer punto, “Orientación individualizada para parados de larga duración”, propone un servicio de empleo mucho más individualizado utilizando las siguientes medidas:

  1. La difusión de las mejores prácticas y los casos de éxito entre los Servicios Públicos de Empleo
  2. La utilización a tales efectos de las agencias privadas de colocación
  3. La mejora e interconexión de los portales de empleo, y el uso de las nuevas tecnologías y redes sociales para dotar de mayor transparencia a las oportunidades de empleo.
  4. La participación activa en esta tarea de muchas empresas, a través de sus programas de responsabilidad social y acción social, así como de sus Fundaciones.
  5. La elaboración de perfiles de cada parado (no utilizados actualmente) con modelos estadísticos que predigan las mejores opciones para ellos en función de sus características individuales (edad, educación, experiencia previa, etc).

La utilización de las agencias privadas supone otra copia de los planteamientos electorales del PP en el programa de 2011 (planteamiento que, por supuesto, tampoco ha cumplido) y está por ver el efecto real de una medida como esta. Cuando el trabajo escasea a consecuencia de la errada política económica del Gobierno de turno, puede que esta coordinación público-privado consiga que algún trabajador encuentre un empleo con algo más de celeridad que en la ausencia de dicha coordinación, aunque en ningún caso creo que el resultado sea espectacular. Las demás propuestas me parecen medidas verdaderamente poco efectivas y de cara a la galería. !Como si un modelo estadístico pudiera contemplar todas las variables de una vida humana para recomendarle una profesión un otra!

Para terminar con esta parte de las propuestas de lucha contra el desempleo y la precariedad, el programa de Ciudadanos presenta lo que ellos llaman “una segunda oportunidad para todos los españoles”. Según ellos, las medidas para reducir el endeudamiento excesivo y dar una segunda oportunidad a los que pueden perderlo todo en manos de los bancos tienen que conciliar varios objetivos:

  1. Que los deudores de buena fe, tras negociar con sus acreedores, puedan tener una “segunda oportunidad” y, en virtud de una decisión judicial, verse incluso exonerados de parte de sus deudas, pero también;
  2. Que no se aprovechen de tales medidas deudores deshonestos que dejen de pagar pudiendo hacerlo o que se vean liberados de sus deudas frente a personas vulnerables (por ejemplo, pensiones alimenticias en favor de hijos o cónyuges); y
  3. Que las medidas no sean excesivamente gravosas para los bancos y entidades acreedoras, porque si no, tras esa mala experiencia reducirán la disponibilidad futura de créditos.
    Ese riesgo sería obvio si, como proponen algunos, una nueva Ley autorizara a todos los actuales deudores hipotecarios, con carácter retroactivo y sin distinción, a liberarse por completo de sus antiguas deudas hipotecarias, obligando a los bancos a aceptar la “dación en pago” de los inmuebles hipotecados, con efecto liberatorio pleno, cualquiera que sea el valor actual del inmueble.

Los dos primeros son de cajón. El tercero es el que limita de verdad esta propuesta: aunque deja abierta la interpretación del significado de “excesivamente gravosas”, deja claro que esta opción de la dación en pago es algo que hay que tratar con mucho cuidado si no queremos que las hipotecas se pongan imposibles, por caras, para los más necesitados de adquirir una casa mediante acceso al crédito. Tal y como ya comenté en la entrada de este blog dedicada a la dación en pago,

“Si existieran distintos tipos de créditos con opciones distintas para cada caso, si los bancos tuvieran buenos departamentos de estudio que hicieran razonables previsiones sobre la evolución de nuestra economía en el largo plazo, si hubiera verdadera competencia en el sistema financiero y si nuestros gobernantes no fueran tan mediocres, la dación en pago podría ser una fórmula que quedara contemplada en bastantes créditos con garantía hipotecaria. Dado que los tres últimos supuestos parecen imposibles hoy en día, la dación en pago parece más una utopía de gente con buena voluntad que una opción seria que permita solucionar un problema que crece cada día que pasa.

Una vez explicados los problemas que existen para poner en marcha la dación en pago, a mi me gustaría saber por qué a todos los partidos políticos de este país les es tan difícil de entender los beneficios de devolver a una parte de la población afectada algo del dinero aportado mediante impuestos por todos los españoles para al rescate de los bancos de este país. Tal y como ya argumenté en la misma entrada sobre la dación en pago:

“Si los bancos han podido ser rescatados con dinero público para evitar la quiebra del sistema y la ruina de todo el país, no entiendo como no se ha afrontado de una vez por todas el problema subyacente que ha dado origen al agujero financiero -la perdida tan importante de capacidad de compra de los salarios- y se ha obligado a los bancos que han sido rescatados a aceptar una quita en el importe de todos los créditos otorgados para la compra de una vivienda para uso propio de forma que estos quedaran más acordes al importe que hubiera supuesto la compra de una vivienda en tiempos pre-burbuja.

Con esta quita se hubiera devuelto mucha capacidad de compra al mercado, se hubiera dado un futuro a todos aquellos que hasta ahora han perdido sus viviendas, se hubiera devuelto a la población parte del dinero del rescate de la banca y se hubiera devuelto el mercado inmobiliario a unos precios razonables para el salario medio de los españoles.

Si además de esto las viviendas que han pasado a la SAREB, bien por resultar fallidas las promociones inmobiliarias que pusieron en marcha su construcción o bien por cualquier otra causa, se hubieran sacado al mercado, es verdad que los bancos hubieran tardado más en dar sus grandes beneficios del 2014, pero el agujero inmobiliario habría quedado zanjado de una forma mucho más beneficiosa para la sociedad y la economía de este país. En este caso no me importa repetirme:

  1. muchos créditos hipotecarios fallidos habrían podido recuperar su vitalidad
  2. la capacidad de compra de los salarios de la clase media se habría recuperado en gran medida
  3. el precio de la vivienda se habría ajustado a su valor real permitiendo a muchas personas acceder a un bien de primera necesidad

En definitiva, esta primera parte del programa de ciudadanos no es más que una recopilación de algunas medidas socialdemócratas que no funcionarían en una crisis como esta, de una idea liberal que podría funcionar y de una serie de medidas inviables de carácter populista que no se entienden en esta formación que se presenta como de centro.

Este país va cogiendo una deriva peligrosa. La inteligencia económica parece ir desapareciendo al mismo ritmo que se muestran inservibles las propuestas del bi-partidismo en declive. Luis Garicano no parece sino una marioneta más en un guiñol patrio de muñecos que se mueven por un impulso autodestructivo. Mientras los ciudadanos no se vuelvan más exigentes, pero de verdad, con sus líderes y los economistas que les asesoran, estamos abocados a sufrir una crisis tras otra y a que nuestra clase media se hunda en la miseria.

Que el partido en el poder pretenda convencernos de que estamos saliendo de la crisis es penoso por cuanto los fundamentos de esta crisis no se han corregido y los bolsillos no lo notan en absoluto (más bien lo contrario), pero peor es que nuestros conciudadanos enfrenten la falta de ideas en los partidos gobernantes con una aceptación irrazonada de propuestas populistas que nos pueden acabar llevando ante un paisaje económico mucho peor.

Autor: Rafael Hernández Núñez

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