¡Si es la economía, inútiles!


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En el Partido Popular están preocupados. Han perdido mas de dos millones y medio de votos desde las últimas elecciones municipales y autonómicas. Las propuestas radicales han ganado espacio electoral. Y se preguntan cual es la causa. Por un lado creen que la economía les favorece. Por otro que la corrupción les ha pasado factura. No saben y no entienden.

Inútiles. Pensadores inútiles, ministros inútiles, economistas inútiles, políticos inútiles. Cerebros de medio pelo que se merecen el varapalo que les ha sobrevenido. Y el que les sobrevendrá en las próximas elecciones de noviembre. Se merecen irse a casa y el escarnio público por su mediocridad, grado de corrupción y situación en la que han dejado a esta España nuestra.

Porque no es otra cosa que la deplorable situación económica en la que han dejado a la clase media española tras cuatro años de políticas económicas erróneas la que les ha pasado y les pasará factura. El detalle es el siguiente:

  • En noviembre de 2011, la clase media española, después de varios años en los que su economía familiar se volvía cada vez más precaria por un paro creciente y la subida de precios e impuestos, votó en las elecciones generales con la esperanza de que un Partido Popular que había hecho campaña de ello les iba a bajar esos impuestos y tasas que habían subido los Socialistas para mantener un Estado gigantesco y financiar sus fallidos y despilfarradores planes E y Ñ.

    La idea en la mente de los españoles de esa clase media no era otra que intentar repetir el proceso del año 1996 cuando, tras más de veinte años de oír hablar siempre de crisis a unos políticos mediocres e inútiles, llegó un Gobierno que quiso por fin creer en que la economía podía crecer si se bajaban los impuestos a las empresas y a los ciudadanos. Esta bajada de impuestos, junto con las bajadas de los intereses por la entrada de España en el área euro, supuso un aumento importante de la renta disponible de las familias. Contra el pronóstico de toda la izquierda, en pocos meses, la merma de ingresos públicos que suponía una bajada inicial y rápida de impuestos fue más que compensada por los ingresos derivados de los impuestos que gravaban el aumento del consumo privado y la actividad de las empresas. Así, la condición económica de la clase media mejoró por fin tras tantos años de merma y sufrimiento (basta recordar el aumento increíble de la edad media de emancipación de los jóvenes para entender este sufrimiento económico) al mismo tiempo que mejoraban las finanzas públicas y se reducía el déficit corriente (aunque no el acumulado).

    Por eso, esta clase media se sintió enormemente traicionada cuando el nuevo Gobierno salido de las urnas en noviembre de 2011 rompió su compromiso electoral y decidió subir aún más todos los impuestos y tasas (muy por encima incluso de lo que en ningún momento se habían atrevido a proponer ni los socialistas no los comunistas de este país) con la excusa de haber heredado un déficit público muy superior al esperado. La ignominia y falsedad de aquella excusa ha quedado patente con los años cuando hemos podido comprobar cómo el Partido Popular ha sido capaz de crear más del doble de la deuda creada por el gobierno socialista anterior y como dicha deuda no ha servido más que para mantener ese Estado hipertrofiado que tanto criticaban en su programa electoral y financiar el déficit autonómico de gobiernos regionales separatistas.

    Por otro lado, mientras la economía de la clase media volvía a caer en picado, los gobernantes del Partido Popular utilizaban sus impuestos para sacar del mercado un montón de viviendas y meterlas en la SAREB. Viviendas que esta entidad ha ido poniendo poco a poco en manos de algunos fondos buitre para especular y obtener pingües beneficios para algunos de sus partícipes privados (bancos) en vez de sacarlas al mercado y ayudar así a pinchar esa enorme burbuja de precios de la vivienda que tanto daño ha hecho a tantas economías familiares.

    Lo que ya era una economía precaria se convirtió entonces en una economía de supervivencia, en una marcha atrás inexorable hacia la pobreza. La eliminación de gastos no vitales se convirtió así en un paradigma de la clase media española. Y mientras esto sucedía miraban con una mezcla de incredulidad y odio hacia quien les estaba traicionando y ocasionando este gran perjuicio. Una clase política insensible a tanto sufrimiento y cada vez más salpicada por escándalos de corrupción.

  • La clase media se sintió asimismo vejada cuando el Gobierno que se suponía venía a liberalizar los sectores más oligopolizados para conseguir una rebaja de las tarifas de productos y servicios esenciales, no sólo no ha puesto en marcha ningún proceso de apertura del mercado sino todo lo contrario:
    • El sector bancario ha visto reducirse el número de entidades de forma sorprendente y se ha aceptado un endurecimiento de las condiciones para que aparezcan nuevas entidades, de tal forma que la competencia en este sector, que ya era poca, ha desaparecido prácticamente. Con está situación las comisiones que tienen que pagar las familias por cualquier descubierto se han disparado y las familias pagan su sensación de indefensión con un odio al Gobierno que esto ha provocado.
    • El sector eléctrico sigue generando enormes beneficios bajo el control de dos o tres empresas que no paran de subir las tarifas con el beneplácito del Gobierno. No suben las tarifas para reducir el déficit de tarifa, sino para aumentar beneficios. ¡En un mercado oligopolizado sin alternativas! ¡Y este Gobierno encima ha penalizado la autogeneración!
    • Las gasolinas siguen bajo el control de dos o tres empresas que está claro que pactan precios. Precios que no han parado de subir incluso con el petróleo bajando.

  • La clase media se ha sentido traicionada porque la privatización de algunos servicios públicos no se ha visto acompañada por la disminución de los impuestos que gravan sus rentas. Es decir, por un lado, las familias tienen que pagar ahora por unos servicios que antes eran con cargo a los impuestos, pero por otro lado esos impuestos no se han reducido. Es decir, su renta disponible real se ha reducido.

    ¿Porqué hay que pagar unas tasas universitarias más elevadas si no se reducen los impuestos que van a, supuestamente, pagar esos gastos que sufragan las mencionadas tasas? La clase media no entiende que el Estado sea cada vez más grande mientras las familias viven cada vez peor. Con menos renta.

  • Por ultimo, la clase media no entiende que el Gobierno del Partido Popular diga que se está saliendo de la crisis cuando las familias viven cada vez peor. No es que se estabilicen. Es que el empleo que se está creando, consecuencia de la errada política económica y una desafortunadísima reforma laboral, es enormemente precario y mal pagado. Por eso, cuando alguien sale del paro no es para recuperar lo perdido, es para malvivir. Y eso genera mucha frustración. Mucha.

    No se ha cambiado el modelo productivo. Este Gobierno de inútiles sigue apostando por un crecimiento basado en salarios baratos y no en el conocimiento de una nueva clase media extremadamente bien formada. Vamos a un futuro que este Gobierno cree prometedor aunque nos haga competir con los chinos y los indios por salarios miserables mientras sufrimos unos precios de productos de consumo a nivel europeo.

Si a todo esto le añadimos los sonados casos de corrupción que les afectan, con muchimillonarios cobros a constructores y otros empresarios a cambio de cambios legales que les permitan obtener grandes beneficios, y los sobre sueldos ocultos, demasiados son todavía los españoles de clase media que les han votado en la últimas elecciones municipales y autonómicas.

Esa clase media tan vejada y maltratada ya nos les cree. No les cree y no les creerá. Porque el Partido Popular les ha traicionado cuando más le necesitaban. Y les ha dado donde más les duele. En su economía.

Así que sí, inútiles varios del Partido Popular. Es la economía. Sí, la economía, y aunque ello suponga un periodo de inestabilidad política importante, la que os va a sacar de ese Gobierno que pensáis que os pertenece porque creéis que sois los únicos que podéis sacar a España de la crisis mientras hundís a la clase media cada vez más en la miseria.

Autor: Rafael Hernández Núñez