Medidas para salir de la crisis


En esta entrada me voy a dedicar a ir poniendo negro sobre blanco todas las medidas que parezcan interesantes, concretas y viables para salir de esta crisis que nos ahoga. En primer lugar se pondrán las medidas de política económica que ya fueron sugeridas en otras entradas de este blog –Esta crisis que nadie entiende, La Estrategia Económica de los Estados– y luego se irán recogiendo todas aquellas sugerencias interesantes que hagan los lectores y que se puedan recoger en otros blogs y cualesquier publicación accesible.

Ojala su lectura sea inspiradora para todos aquellos que, teniendo el poder de ponerlas en marcha, crean que podemos salir de esta crisis sin cargarnos nuestro mercado ni nuestra clase media.

  1. Cambiar el método de cálculo tanto del IPC como del IPCa para que su estimación sea mas transparente y para que estos estimadores incorporen las variaciones en el precio de compra de vivienda para uso propio.
  2. Solicitar del Banco Central Europeo que tomen en consideración los cambios propuestos en el punto 1.- para que la cantidad de dinero nuevo a inyectar en la economía europea tenga en cuenta estos cambios en el cómputo de los indicadores de referencia.
  3. Reducir el Gasto Público de Forma que se pueda recuperar cuanto antes una ratio de endeudamiento público sobre PIB entorno al 3% anual e inferior al 60% Total tal y como exige el Tratado de Maastricht. Para ello hay que tomar, entre otras, las siguientes medidas:

    1. Reorganizar las cuentas de la Administración Central para que todos los gastos e ingresos de absolutamente todas las Empresas, Fundaciones, Entes e Instituciones públicas, o de cualquier tipo de organización sostenida con fondos públicos, aparezcan detallados y posteriormente agrupados al objeto de cuantificar adecuadamente la necesidad o capacidad de financiación del sector público estatal.
    2. Privatizar todas aquellas empresas, entes, institutos y organismos públicos cuyo servicio o bién prestado pueda ser suministrado al mercado por empresas en libre competencia (P.ej. el INAP – Instituto Nacional para la Administración Pública y el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales).
    3. Eliminar las Diputaciones provinciales.
    4. Hacer un último esfuerzo para detectar y eliminar duplicidades en las funciones de las distintas administraciones públicas -estatal, regional y local-.
    5. Los viajes, dietas y gastos de representación de todas aquellas autoridades por debajo de los presidentes y ministros o consejeros deberán ser auditados por el parlamento correspondiente -regional o nacional- y expuestos públicamente cada mes para su control por los medios.
    6. Eliminar el uso de lenguas regionales en el Parlamento y se reducirán los importes de los gastos de desplazamiento asignados a Diputados y Senadores.
    7. Reducir los gastos de desplazamiento de los eurodiputados españoles en el Parlamento europeo que pasarán a viajar en clase turista y sus viajes de ida y vuelta a la península con cargo al presupuesto serán reducidos a dos al mes.
    8. Eliminar toda presencia del ejército español en el extranjero hasta que no se haya reducido el déficit presupuestario estatal a tasas acordes con el Tratado de Maastricht.
    9. Eliminar el Ministerio de la Presidencia -con el centro de Estudios Políticos y Constitucionales- cuyos organismos autónomos pasarán a depender de otros Ministerios, y los de Cultura y de Ciencia y Tecnología -cuyas competencias pasarán al Ministerio de Educación y Ciencia-.
    10. Eliminar los fondos de ayuda al desarrollo (FAD) para países no democráticos con Gobiernos dictatoriales como CUBA, Venezuela o casi todos los países del norte de África.
    11. TVE eliminará todas las cadenas temáticas y privatizará la gestión de todas aquellas franjas horarias que no sean necesarias para la emisión de información de interés público -debates parlamentarios, Información del Resultado de las Elecciones, Información sobre el funcionamiento de la Administración de Justicia, de las Fuerzas Armadas, de la Policía, las nuevas medidas del Gobierno para promover la economía y las ofertas de trabajo en todo tipo de Administraciones Públicas, etc.-.
    12. Eliminar todo tipo de subvenciones públicas a ONGs -siglas de Organización No Gubernamental-, así como los observatorios sobre igualdad y las ayudas públicas para la implantación de planes de igualdad en las empresas.
    13. Cambiar el sistema de financiación de las corporaciones locales y las CCAA, dotándolas de los recursos -o los medios para obtenerlos (impuestos locales o participación en los estatales)- suficientes para que el suelo y las licencias dejen de ser una fuente de financiación necesaria para estas.
    14. Cambiar la legislación para que el endeudamiento de cualquier corporación local o CCAA tenga un tope máximo relacionado con su capacidad de generación de ingresos por la vía impositiva. Este endeudamiento incluirá todas las partidas económicas sin excepción alguna.
    15. Cambiar la legislación para reforzar las penas por corrupción en el ejercicio de cargo público y para dotar al Tribunal de Cuentas de todos los fondos necesarios que necesite para agilizar su labor de intervención de las cuentas de todas las Administraciones Públicas.
    16. Obligar por ley a las Administraciones Locales y Autonómicas que incurran en déficit presupuestario anual a asumir una auditoría por cada ejercicio en que las cuentas anuales presenten dicho balance negativo. Esta auditoria sería realizada por el Tribunal de Cuentas con cargo a las cuentas de cada Administración Local o Autonómica correspondiente y su resultado se haría público a su finalización. Este tribunal podría subcontratar en el mercado privado la realización de estas auditorias si no dispusiera de los medios humanos necesarios para ello.

  4. Obligar a los Bancos y Cajas de Ahorro, cuyos agujeros procedentes de su actividad crediticia con garantía hipotecaria o inmobiliaria hayan sido cubiertos con fondos públicos, a sacar al mercado todas las viviendas adquiridas por impago de dichos créditos al precio de tendencia pre-burbuja inmobiliaria. Es decir, al precio que estas hubieran tenido de no haber existido la mencionada burbuja. Estas viviendas ya están valoradas en sus inventarios a estos precios en muchos casos, pero no las sacan al mercado esperando mejores tiempos gracias a los fondos aportados por todos los españoles para evitar la caída de estas instituciones.
  5. De forma absolutamente extraordinaria, y para no hundir a una gran cantidad de población en la miseria de por vida, dado que los culpables de esta burbuja están en la Administración y en los organismos supervisores del mercado financiero, se obligará a los Bancos y Cajas de Ahorro, cuyos agujeros procedentes de su actividad crediticia con garantía hipotecaria o inmobiliaria hayan sido cubiertos con fondos públicos, a renegociar con aquellos de sus deudores que acudieron desde el año 1998 a solicitarles un crédito con garantía hipotecaria para la compra de su primera vivienda para uso propio una reducción en el valor de sus créditos hipotecarios vigentes, en mora, en impago o en vía de reclamo judicial, proporcional a la reducción en el valor de las viviendas que se vaya a producir como consecuencia del punto 4.
  6. Reducir el IRPF por lo menos dos puntos, el IVA devolverlo al 16% y reducir significativamente los impuestos especiales que gravan la gasolina y el consumo de energía eléctrica para que, junto con la bajada de los precios de la vivienda consecuencia de las medidas expuestas en los puntos anteriores, la capacidad de compra de los consumidores españoles se recupere a niveles razonables y se reactive así el consumo, mejorando la viabilidad de los proyectos empresariales y la generación de oportunidades de inversión para el crédito bancario.
  7. Quitar los impedimentos legales para que aparezca un verdadero sistema financiero de capital-riesgo que apoye el surgimiento de nuevos proyectos empresariales. El que ahora existe no es nada arriesgado para con proyectos nuevos que no cuenten con un respaldo financiero fuerte previo.

    Esta es condición imprescindible para que el tejido empresarial sea regenerable con nuevos proyectos que tomen en su día el testigo en la generación de riqueza y empleo y para que una posible y necesaria reforma del mercado laboral no sirva sólo para crear una gran bolsa de trabajadores con contratos cada vez mas precarios y mal pagados cuya capacidad de compra y de endeudamiento quede reducida al mínimo. De esta forma no se dejaría todo nuestro crecimiento económico en manos de la demanda externa, craso error económico donde los haya al que parecen abonados nuestros dirigentes desde hace más de medio siglo.
  8. Modificar la legislación antimonopolio para evitar la existencia de mercados -como el eléctrico, el bancario, el gasistico, etc.- con tanta concentración de empresas como la que sufrimos en la actualidad.
  9. Modificar el Estatuto del trabajador Autónomo para favorecer la creación de autónomos y empresas allí donde el mercado los necesite (del blog de Frans Bakker).

    • Las cotizaciones a la Seguridad Social deben recaudarse a posteriori y deben guardar una estrecha relación con los beneficios conseguidos.
    • Las obligaciones tributarias han de limitarse a una declaración de la renta por año, sin la obligación de adelantar trimestralmente el 20% de los beneficios obtenidos.
    • Libre contratación de familiares.
    • Creación de un período de “suspensión fiscal” de 5 años al inicio de la actividad.
    • Se pagará el IVA de las facturas UNA VEZ COBRADAS, o al menos, una sola vez al año, y no trimestralmente.
    • La base de cálculo de las cotizaciones a la S.S. será la declaración anual de la renta.
    • La declaración de la renta establecerá para el año que viene la cotización a pagar a la S.S., que dependerá de los beneficios declarados.
    • Estas cotizaciones se establecerán según un baremo, con una tarifa de 0 €, o como mucho de 50 €, para las rentas más bajas.
    • Las cotizaciones irán subiendo en escalones de 50 € por cada x € de beneficios declarados.

  10. Invertir en la Administración de Justicia para hacer de este poder del Estado una herramienta rápida y eficiente contra el incumplimiento de los contratos y la demora en el pago por parte de las Administraciones Públicas.
  11. Cambiar de raíz los principios que guían nuestro sistema de enseñanza para que se valore más el esfuerzo, la capacidad de razonar y la excelencia, principales recursos que permiten a cualquier fuerza de trabajo competir en los mercados globalizados sin merma de su bienestar.
  12. Modificar los planes de estudio para introducir en la enseñanza secundaria todo lo relacionado con el origen y el funcionamiento de las instituciones económicas básicas de nuestro sistema económico y en todas las carreras -grados- universitarias una o dos asignaturas obligatorias que profundicen sobre lo aprendido en secundaria enseñando a razonar sobre los fenómenos económicos básicos como son el intercambio en los mercados globalizados, las espirales inflacionarias y sus consecuencias, la creación de dinero y su influencia sobre el nivel de precios, los conceptos de Bienes y Servicios Públicos, el sector público como agente de gasto, etc.
  13. Dejar de apoyar la generación no competitiva de energía eléctrica, derogar la moratoria nuclear y negociar con las eléctricas que el déficit de tarifa lo recuperen por los márgenes a obtener de la nuevas oportunidades de negocio resultantes. De esta forma podría ir bajándose paulatinamente la factura eléctrica hasta en un 50%.
  14. Reducir la financiación pública directa de las tasas universitarias de aquellos alumnos con familias con capacidad financiera para asumirlas o con acceso al crédito suficiente. Las universidades públicas deben cobrar sus tasas íntegras a unos alumnos que han de pagarlas con cargo al presupuesto familiar, con acceso a un crédito bancario especialmente diseñado y regulado para este tipo de prestatarios, o con becas estatales para aquellos que no tengan acceso a ningún otro recurso.
  15. Medidas para regenerar la Democracia. La última entrada de esta lista quizá debiera ser la primera, pues sin una verdadera independencia de todas las instituciones democráticas que debieran serlo, el sistema nunca recuperará una tasa de crecimiento sano.



Autor: Rafael Hernández Núñez